top of page

Las mujercitas de Louisa M. Alcott

Karina Martínez Reséndiz

       @kari_maree

  • Instagram

Pachuca, Hgo.

18/01/2020

Dentro y fuera del papel, Louisa M. Alcott estuvo rodeada de mujeres; y tal vez fue porque  su vida diaria le impactó tanto que decidió traspasar la realidad a la ficción inmortalizando algunas cosas y personas, por lo que con tintes autobiográficos publicó en 1868 Mujercitas, narrando la vida de cuatro hermanas: Amy, Beth, Jo y Meg.  Al igual que en la ficción, ella tuvo tres hermanas.

Amy es la menor de la familia, cuenta con solo doce años y tiene un gran talento para la pintura; Beth solo tiene trece años, es tímida y toca el  piano; Jo tiene quince y es el personaje que rompe con los estándares de aquella época: no le gusta lo femenino, prefiere verse varonil, es dama de compañía de su acaudalada Tía March,  una aficionada lectora y tiene un talento nato para las letras por lo que  busca ser escritora. Por su parte, Meg, de 16 años es femenina, trabaja como institutriz y es  más hogareña.

Fue tanto el éxito que logró en aquella época  este libro, que se enviaron cartas solicitando la continuación y la petición fue aceptada dando incluso tres manuscritos más, el primero bajo el título de Aquellas mujercitas, una continuación que se desarrolla cuatro años después de su primera obra; posteriormente continuaría con Hombrecitos y Los muchachos de Jo.

Muchas ediciones fusionaron en un solo tomo los primeros dos libros, pero muchas otras como la que tengo en mis manos solo tiene uno de ellos. Mujercitas nos adentra en 236 páginas a la vida de la familia March, tenemos por un lado la ausencia del padre quien está al frente en la guerra, y pese a esto, a la señora March que cuida y guía a través de enseñanzas a sus cuatro hijas, con ayuda de la servicial Hannah: la empleada de la familia.

 

En un marco de un año, comenzando en vísperas de Navidad y cerrando después de esta, nos encontramos ante la evolución de cuatro significativos personajes, las protagonistas de esta historia van transitando de  la infancia a la juventud. A través de un narrador omnisciente conocemos sus inquietudes, preocupaciones, pensamientos,  travesuras y actividades que las van conduciendo a ser buenas personas.

Este es uno de los tantos ejes por los que se conduce la obra, y es que las niñas tienen un libro-guía que las hace reflexionar sobre sus comportamientos y no dan cabida a la vanidad, al carácter visceral, o aquello que no las conduzca de buena manera, aun cuando muchas tienen tanto de ello que lidian por convertirlo en algo mejor. Dentro del libro se hace referencia a otras tantas lecturas que pasan por las manos de Jo, pero todas siguen de cerca El progreso del peregrino, una  novela de John Bunyan en la que el protagonista busca su salvación, y toman de referencia para ser mejores.

A lo largo de 23 capítulos veremos retratada no solo la vida familiar sino la social, el contexto que se vivía en aquella época: los dos lados de la moneda que significaba para la familia tener a alguien en la guerra: orgullo y penuria; los bailes y presentaciones en sociedad,  el estilo de vida de lo más protegidos y el desamparo de los desprotegidos, aunque las hermanas March nos recuerdan lo fácil que es cambiar de posición.

 

Vivimos su época de vacaciones, su ociosidad, su trabajo y el acompañamiento de “Laurie” el nieto del rico señor Laurence. Desde que se cruza con Jo; su vecina;  hacen tan buena mancuerna que se convierten en mejores amigos; él les propicia libros, música y aventuras a cambio de compañía familiar, encontrado a una madre en la Señora March y  a unas hermanas en las cuatro jóvenes.

Mujercitas es un retrato, una mirada a aquella época, una esperanza y una admiración al papel de Jo y por supuesto al de la autora; es todo un clásico.

Te puede interesar:

Por Rosario Mendoza

14-01-2020

Kim Ji-Young, nacida en 1982 es una novela de la escritora Cho Nam-joo. Originaria de Seúl, se licenció en Sociología...

Por Karina Martínez

11-12-2019

Pero no, no tiene  nada que ver con comida sino con palabras escritas, y el único exceso que se puede cometer es devorar libro por libro...

Por Rosario Mendoza

22-10-2019

“El poder está en manos de las mujeres”, es la impactante frase en la portada de la novela The power de la escritora londinense Naomi Alderman...

1 / 4

Please reload

bottom of page